viernes, 17 de septiembre de 2010

Material impreso

La niña Sin Nombre
(Cuento)
Con este cuento se apunta a trabajar  el derecho a la identidad, correspondiente al derecho 3.
Había una vez una niña muy pequeña que viajaba por el mar en un témpano de hielo muy grande. La niña estaba sola. Se había perdido. Después de algunos días en el témpano de hielo era ya más pequeño: se estaba fundiendo. La niña tenía hambre, tenía frío y estaba muy cansada.
   Cuando el témpano de hielo se había deshecho casi del todo, unos pescadores recogieron a la niña en sus redes. El capitán del barco le preguntó que cómo se llamaba. Pero la niña no entendía el idioma del capitán. Por eso la llevaron al jefe de policía. Nadie fue capaz de averiguar de qué país era la niña; no entendía nada y, además, no tenía pasaporte. El jefe de policía llevó a la niña ante el rey de aquel país y le explicó que no sabían de donde era ni cómo se llamaba.
   El rey estuvo pensando un rato y luego dijo: "Puesto que es una niña, que la traten como a todas las niñas..." Pero era difícil tratarla como a todas las niñas, porque en aquel país todos los niños tenían nombre menos ella......y todos sabían cuál era su nacionalidad menos ella. Era distinta de los otros niños y no le gustaban las mismas cosas que a ellos. Y, aunque todos la querían mucho y eran muy buenos con ella, nadie consiguió que la niña dejara de ser distinta de los otros niños...
   A los pocos días, el hijo del rey se puso muy enfermo. Los médicos dijeron que había que encontrar a alguien que tuviera una clase de sangre igual a la suya y hacerle una transfusión. Analizaron la sangre de toda la gente del país......pero ninguna era igual que la del príncipe Luis Alberto. Y el rey estaba tristísimo porque su hijo se ponía cada vez peor.
   A la niña sin nombre nadie la llamó, pero, como era muy lista, comprendió en seguida lo que pasaba. Estaba agradecida por lo bien que la habían tratado en aquel país, así es que ella misma se presentó para ofrecer su sangre por si servía... Y resultó que la sangre de la niña sin nombre era la única que servía para curar al príncipe. El rey se puso tan contento que le dijo a la niña: " Te daremos un pasaporte de este país, te casarás con mi hijo y desde ahora ya tendrás nombre: te llamarás Luisa Alberta..."
   Pero la niña no entendía lo que decía el rey. Y el rey, de pronto, cayó en la cuenta de que ella no necesitaba ser de aquel país ni llamarse Luisa Alberta... Lo que necesitaba era volver a su propio país, ser llamada por su propio nombre, hablar su propio lenguaje y, sobre todo, vivir entre su propia gente. Había que intentar ayudarla, si era posible.
   Así es que el rey envió mensajeros para que buscasen por todo el mundo... y no parasen hasta encontrar el país y la gente de la niña sin nombre.
   Al cabo de bastante tiempo, el mensajero que había ido al Polo volvió con la familia de la niña sin nombre. Y por fin, la niña pudo reunirse con sus padres y sus hermanos, que estaban muy tristes desde que ella se había perdido.
   Todos supieron entonces que se llamaba Monoukaki y que era una princesa polar. Lo que todavía no podía saberse es si se casaría o no con el príncipe Luis Alberto porque, al fin y al cabo, los dos eran demasiado jóvenes para casarse...


                           
       
                         
Los niños y niñas tenemos derecho a una vivienda…
                         …Y la responsabilidad de cuidarla y mantenerla limpia.

CRONOGRAMA DE LA EVALUACION

} Antes de empezar el trabajo del Proyecto.
    * Preguntas – lluvia de ideas
    * Plan del Proyecto
 } Durante el Proyecto.
 * Lista de cotejos                                             * Autoevaluación
*Mapas conceptuales                                      *Matriz de valoración
*Resúmenes                                               *Evaluación en grupo
}  Al completar el Proyecto.
       *Matriz de valoración
       * Pruebas escritas
       * Observación
                                             
Los niños y niñas tenemos derecho a tener un nombre y una nacionalidad…
                         …Y la responsabilidad de no llamarnos por apodos y respetar los símbolos patrios.

Evaluación

Propósito de la evaluación
     Que los alumnos reconozcan sus derechos, comprendiendo  y valorando sus responsabilidades.
¿Lo que quiero aprender de mis alumnos?
Quiero que los alumnos conozcan   sus derechos a la vez que muestren respeto  por el cumplimiento de sus deberes.¿Cómo he tratado de promover el pensamiento de orden superior?
Pidiendo  a los alumnos encontrar la  relaciones entre derecho y deber y obtener conclusiones sobre sus diferencias.
¿Qué realimentación o ideas adicionales me gustaría recibir?
Me gustaría ayuda en mi evaluación. Creo que la necesito para evocar más el pensamiento de orden superior, pero no estoy seguro cómo hacerlo.
             
                                
                      
Los niños y niñas tenemos derecho a tener una alimentación adecuada…
                         …Y la responsabilidad de recibir con agrado el alimento que nos dan nuestros padres.

PREGUNTAS PARA ORIENTAR EL PLAN DE LA UNIDAD

} Pregunta esencial¿Todos tenemos derechos?
}  Preguntas de unidad¿Qué es un derecho y qué es un deber?
} Preguntas de contenido¿Cuáles son nuestros derechos?
      ¿Cuáles son nuestros deberes?
      ¿Qué instituciones amparan nuestros
         derechos?
                                   

Los niños y niñas tenemos derecho a tener una buena educación…
                         …Y la responsabilidad de estudiar y cumplir con nuestras tareas.

FUNDAMENTACION

}  La presente unidad  ha sido elaborada con la finalidad de que los alumnos se inicien en el conocimiento y respeto de sus derechos como niño, persona y ciudadano.
}  Considerando que el derecho está relacionado indefectiblemente con el de la responsabilidad que implica la aceptación de las normas de la convivencia social y el respeto a la dignidad de las personas, propiciando la construcción del bien común.
                     

Los niños y niñas tenemos derecho a crecer sanos en cuerpo y espíritu…
                         …Y la responsabilidad de cuidarnos a nosotros mismos y dejarnos ayudar